La Importancia de la Separación de Grasas en la Industria Cárnica
En el sector cárnico, el agua residual generada presenta uno de los mayores desafíos medioambientales debido a su alta carga de grasas, aceites y sólidos en suspensión. Un sistema de separación eficaz no es solo una obligación legal, sino una inversión crítica en sostenibilidad operativa.
Las estaciones de tratamiento de aguas aceitosas (ETAA) diseñadas específicamente para mataderos y salas de despiece deben enfrentarse a picos de caudal y concentraciones variables de contaminantes. A diferencia de otros sectores, aquí la grasa no solo es líquida, sino que se solidifica rápidamente al enfriarse, pudiendo obstruir tuberías y dañar equipos municipales.
El Real Decreto 1290/2012 establece los límites de vertido para la industria agroalimentaria. Para grasas y aceites, el valor máximo permitido suele ser de 100 mg/l, un umbral que solo se consigue con tecnología de separación por coalescencia y flotación.
Nuestra solución W.H.A.T. T.H.E. M.U.T.F.A.K. para este sector integra un pretratamiento con rejillas de finos, un tanque de homogenización y un separador de grasas por placas coalescentes de alto rendimiento. Este diseño en tres etapas garantiza la adaptación a los procesos discontinuos típicos de la producción cárnica.
El mantenimiento predictivo es clave. La monitorización continua de parámetros como el pH, la turbiedad y la concentración de grasas permite anticipar limpiezas y evitar sanciones por incumplimiento. La automatización del sistema reduce la intervención manual y los costes operativos a largo plazo.
Beneficios Documentados
- Reducción del 99% en grasas y aceites antes del vertido a alcantarillado.
- Recuperación de subproductos grasos para valorización energética.
- Cumplimiento garantizado con la normativa autonómica y municipal.